El Señor Bormioli sabía muy bien que el agua era un bien precioso. Lejanos eran ya los tiempos en que había sido niño y se había divertido junto a los empleados de servicio lavando el auto en la parte posterior de la mansión paterna. La manguera perdía agua, dejando un río de líquido potable, y la canilla quedaba abierta largo tiempo sin que nadie utilizara el agua que se iba por las alcantarillas. Por aquellos tiempos no se era consciente del pecado cometido contra la humanidad que se estaba realizando con un gesto similar. Pero con el tiempo aquello había cambiado. Los científicos advertían que el agua era un bien precioso, la tecnología doméstica comenzó a cambiar a favor el ahorro del agua. Aparecieron lavaderos automáticos que dispensaban la cantidad justa y necesaria de agua, y sólo para enjuagar el auto. Lavar el auto desperdiciando agua fue prohibido. Más adelante aparecieron lavaderos a seco. Prácticamente sin agua.
Bella fue la era del desperdicio del agua, así la llamaron los estudiosos de medio ambiente. Y si por aquellos años, el vivir con pocos litros de agua al día era una condena de pobre gente en África, ese continente lejano, casi de otro mundo, donde los pueblos poseían agua pero no tenían los medios ni el dinero para distribuirla, pues, hoy en día hasta uno como el Señor Bormioli, había tenido que adaptarse a los tiempos que cambiaban velozmente.
De la era del desperdicio del agua, le había quedado un bello recuerdo, una dulce nostalgia y ningún remordimiento. Los diarios comenzaban a anunciar que se estaba utilizando más agua de la que la tierra poseía, pero muchos como el Señor Bormioli no creían que la sequía forzada llegaría tan rápido. Muchos como él pensaban, que eso sucedería a las dos o tres generaciones futuras, y no dejando descendencia alguna, el Señor Bormioli no se preocupó demasiado por cerrar canillas.
Es más, su señora esposa, había deseado tres fuentes en el jardín de la mansión, apenas se mudaron, y cada una con una estatua esculpida que representaba a sus tres animales domésticos. Y no se preocupaban demasiado si la piscina estaba siempre llena aunque nadie la usara, visto que hubiera sido ridículo tenerla vacía.
Mientras tanto la empresa de los Bormioli excavaba en busca de diamantes y metales preciosos en remotos lugares del mundo, donde estaba permitido aplastar años de derechos humanos y tratados internacionales para el ambiente con unos cuantos dólares, conminando ríos de los que otros beberían, ellos no. Hasta que un día Madre Natura, cerró la canilla. El agua, de repente, terminó.
Podrá parecer absurdo pero así fue. Las precipitaciones ya no traían la cantidad de metros cúbicos de agua suficiente para acaudalar los ríos, porque eran más bien huracanes tropicales, que se habían extendido por toda la tierra, gracias a la falta de forestación. Los ríos, fueron secándose, y la contaminación pasó de los cauces de agua a la tierra, así fue que comenzaron a desaparecer las últimas forestas. Los árboles que habían sobrevivido a la sierra eléctrica, protegidos por una ley de salvaguardia de sancionada en los últimos años, morían por el envenenamiento del suelo, arrastrando las pocas especies animales sobrevivientes a la extinción.
Los hielos se derritieron por el calentamiento terrestre, y aquella agua fue recuperada antes de contaminarse o perderse en el mar, y fue almacenada en grandes reservas, que comenzaron a ser distribuidas a la población. Los Bormioli, millonarios y potentes por generaciones, utilizaron todas las cuentas bancarias que fueron necesarias para comprar los últimos litros de agua disponibles en el mercado negro.
Mientras tanto la población mundial se había reducido a la mitad. Justo cuando fueron inventados los canales subterráneos de salvaguarda del agua. Es decir, el único lugar conocido por el hombre donde aún quedaba agua, eran las napas subterráneas, que, a riesgo de llegar a ser contaminadas irreversiblemente por el estado del terreno, debía ser encanalada y extraída.
Cuando fueron prohibidas también las piscinas y las fuentes, los Bormioli, decidieron rellenar ese inmenso espacio con plantas. Pero al final fue imposible mantenerlas, visto que cada litro de agua que adquirían clandestinamente costaba más que el oro.
En ese preciso minuto en el que el Señor Bormioli se lavaba la cara con la canilla abierta, tres mil personas estaban muriendo por falta de agua. Era en el 2010, los tiempos en que morían solamente cinco mil niños al día por causa de la falta de agua o enfermedades trasmitidas a través del agua, o contaminación del agua, allá por inicios del siglo. Eran bellos aquellos tiempos, porque esa gente que moría era tan lejana que no entristecía el paisaje que los circundaba, y el nivel del mar no se había alzado tanto como ahora, arrastrando ciudades enteras, basura, cadáveres, mal olor.
La crisis del agua había alcanzado niveles decididamente extremos, y los últimos multimillonarios del mundo habían en poco tiempo unido fuerzas para comprar el proyecto más ambicioso que el hombre jamás hubiera podido pensar. El agua bastaría apenas para un año más divida entre las 40 familias más poderosas de la tierra. Los pocos que habían podido acaudalar el dinero que en los últimos años giraba por el mundo, habían podido subscribir una firma para la compra del pasaje que los llevaría lejos de ese planeta que estaba a punto de desaparecer. El agua, elemento fundamental para la vida humana había sido descubierta en Marte.
Faltaba solo una semana para el adiós a la Tierra. La señora Bormioli colocó en preciados baúles de piel de cocodrilo los bienes más preciados que poseía. Joyas, sobre todo, visto que los otros objetos de valor, como cuadros de autor, jarrones, y cuanta obra de arte de valor incalculable, no podía ser embarcada.
Los demás objetos de valor fueron guardados en la bóveda de un búnker de última generación que el señor Bormioli había hecho construir en la mansión años atrás, en caso que alguna misión lograra retornar a la Tierra para buscar los bienes que habían tenido que dejar. Más o menos así habían hecho las restantes familias que se preparaban a partir para siempre de aquel lugar contaminado, devastado, quebrado, inundado. El aire había comenzado a llenarse de partículas altamente venenosas, y algunos habían comenzado a enfermarse de innumerables alergias que el poco tiempo no permitía estudiar y curar. Aquel lugar se había vuelto privo de condiciones para la vida humana.
Aquella mañana de un día no tan lejano, los últimos ricos del mundo, reunidos en uno de los montes más altos del mundo, se preparaban a subir a la nave que los albergaría hasta que llegaran al nuevo hogar, donde los esperaba una vida nueva. Comenzaban a subir uno a uno, algunos sin mirar atrás, comenzaban a sentarse en sus cómodos asientos sin siquiera abrir las ventanillas para observar ese cielo cubierto por una nube negra de polución que los acompañaba ya desde hacía tiempo.
La seriedad reinaba entre aquellas personas, quién sabe tal vez por la falta de luz solar que venían padeciendo. Algunos de ellos soñaban el momento en que habrían superado la atmosfera terrestre, y habrían visto finalmente después de tanto tiempo la luz del sol.
El embarque se realizaría a lo largo de toda la jornada. En tanto las primeras familias en llegar tomarían posición en sus mini apartamentos situados al interior de aquella lujosa nave que era grande como una ciudad y poseía todos los servicios imaginables para un largo viaje. Desde un pequeño sistema sanitario hasta salas de juegos que recordaban la antigua “Las Vegas”.
Las últimas familias habían hecho la registración de embarque y aún las compuertas no estaban cerradas. Los pocos que, con nostalgia daban un vistazo por última vez a aquel lugar inundado por aguas pantanosas, contenientes todo tipo de cadáveres animales, vegetales y humanos, azotada por fuertes vientos, terremotos y tormentas, compartieron una copa de champagne ofrecida por el señor Bormioli, a quién siempre había agradado dar muestra de su poderío con gestos señoriles. Asomados al gran ventanal principal, vieron con gran sorpresa levantarse aquella gigantesca ola negra, que los últimos científicos sobre esa nave habrían catalogado como el Tsunami más grande de la historia de la Tierra, y el último de la historia de la humanidad, si hubiesen tenido del tiempo de tomar apuntes antes de morir no ahogados, sino azotados por la furia de una ola gigante.
BI CHO
20 de junio de 2011
14 de junio de 2011
NDIGNAOS! Stéphane Hessel, Madrid y Gerardo Angiulli
Como me gusta empaparme de mundo, me desespero por sentir música de otros lugares, y así los momentos se van asociado imágenes hasta convertirse en recuerdos. Por eso cuando viajo un paisaje en la mente va siempre de la mano de una canción, inevitable. Me gusta saber qué pasa en el mundo aunque a veces me abstengo de TV y noticias por largos períodos para no enfermarme de tristeza crónica, y porque lo que busco, por lo general no está allí. Por eso adoro las historias de viajeros, de ancianos con experiencia, de quién tenga algo para contar.
Ayer me contaron sobre los indignados y soy curiosa porque el movimiento en Italia no se conoce, es una noticia que no existe y nunca se habló de ello. La televisión estatal está en manos de nuestro Presidente del Concejo, y el resto de las televisiones gratuitas pertenece a su familia desde siempre, al igual que la mayor parte de diarios, prensa, editoriales. Y por miedo al contagio la mejor vacuna es la ignorancia, osea que nunca sepamos nada.
Una persona muy cercana a mí en estos días estuvo en Madrid y trajo imágenes que compartiré con ustedes, a ello me aconsejó las palabras de un sabio señor de 93 años, nacido en Alemania y radicado en Francia, con una larga historia por detrás como sólo uno que participó a la Declaración Universal de los Derechos Humanos puede tener. Para que todo tenga una armonía en mi mente faltaría un poco de música del momento, lo que ser escucha en España ahora. Hay alguien que cante lo que está pasando? Seguramente algunos de mis amigos españoles me aconsejará bien.
Ayer me contaron sobre los indignados y soy curiosa porque el movimiento en Italia no se conoce, es una noticia que no existe y nunca se habló de ello. La televisión estatal está en manos de nuestro Presidente del Concejo, y el resto de las televisiones gratuitas pertenece a su familia desde siempre, al igual que la mayor parte de diarios, prensa, editoriales. Y por miedo al contagio la mejor vacuna es la ignorancia, osea que nunca sepamos nada.
Una persona muy cercana a mí en estos días estuvo en Madrid y trajo imágenes que compartiré con ustedes, a ello me aconsejó las palabras de un sabio señor de 93 años, nacido en Alemania y radicado en Francia, con una larga historia por detrás como sólo uno que participó a la Declaración Universal de los Derechos Humanos puede tener. Para que todo tenga una armonía en mi mente faltaría un poco de música del momento, lo que ser escucha en España ahora. Hay alguien que cante lo que está pasando? Seguramente algunos de mis amigos españoles me aconsejará bien.
Entonces los dejo con algunas frases del excelente libro de Stéphane Hessel "Indignaos", que les invito a leer en http://www.slideshare.net/nuestrocanto/stphane-hessel-indignaos, junto a las fotos frescas del fotógrado Gerardo Angiulli. Las adoro porque en ellas se ven diferentes puntos de vista, y cada uno dentro se reconoce en el suyo. Y los invito a visitar su sitio http://www.angiulli.info/
"Una verdadera democracia necesita de una prensa independiente (...) esto es lo que está en peligro hoy en día."
"Crear es resistir, resistir es crear."
"Hagamos siempre un llamamiento a una verdadera insurrección pacífica contra los medios de comunicación de masas que no proponen como horizonte para nuestra juventud más que el consumismo de masas, el desprecio de los más débiles y de la cultura, la amnesia generalizada y la competición a ultranza de todos contra todos."
"Se puede decir que el terrorismo es una especie de exasperación. Y que esta exasperación es un término negativo. Uno no se debe exasperar, debe esperar. La exasperación es la negación de la esperanza. (...) Estoy convencido que el futuro pertenece a la no-violencia, a la conciliación de las diferentes culturas. (...) Uno no puede excusar a los terroristas que arrojaban bombas, pero puede comprenderlos"
"En cuanto a Gaza, esta es una prisión a cielo abierto para un millón y medio de palestinos. (...) Que los judíos puedan cometer crímenes de guerra es insoportable. Desgraciadamente, la historia muestra pocos ejemplos de pueblos que aprenden de su propia historia."
"Hoy mi principal indignación concierne a Palestina, la franja de Gaza y Cisjordania. Este conflicto es un motivo propio de indignación."
1- La diferencia que existe entre los muy pobres y los muy ricos, la cual no deja de crecer. (...) Los muy pobres del mundo de hoy ganan apenas dos dólares al día. (...) La constatación de este hecho debería suscitar por sí misma un compromiso.
2- Los derechos del hombre y el estado del planeta. "
"La no-violencia es la la manera más segura de hacer cesar la violencia"
"La violencia vuelve la espalda a la esperanza."
"La peor de las actitudes es la indiferencia"
.
"...el conjunto de la sociedad no debe dimitir ni dejarse impresional por la actual dictadura de los mercados financieros que amenaza la paz y la democracia."
"La brecha entre los más pobres y los más ricos no ha sido nunca tan grande, ni la búsqueda del dinero tan apasionada"
(Frases del libro de Stéphane Hessel "Inedignaos".)
.
2 de junio de 2011
UN CHISTE
una broma a veces pesada
una forma de humor extraña
una cosquilla que busca la carcajada
La vida es un chiste
algunos lo saben y se ríen
a otros no les hace ninguna gracia
y hay otros que aún no han caído
La vida es un chiste
a veces se termina
cuando recién lo entendiste
B.A.
15 de mayo de 2011
NO IMPORTA A DÓNDE TE LLEVEN
No importa donde te lleven
Lo importante es que tomes ese camino oscuro
Lleno de imporbabilidades
Que te tires en el fango
Eso es lo que importa
Que se ensucien tus manos
Que te pintes la cara,
Que parezcas ridículo
Que hagas cosas sin protocolo,
O sentido alguno
Que te equivoques
Que pidas disculpas
Que mandes a la mierda
Que vuelvas a perdonar
No importa a donde te lleven
A veces conducen a la muerte
A veces a la felicidad
A veces al error y a veces al acierto
La gente que hace demasiados monólogos
Al final termina hablando sola
La felicidad no puede ser tal
Si no se la comparte
Y aunque a veces el jarrón de valor
De golpe se parte
A quién importa ser parte
De un club sin locos
Sin locura, sin impulsos
Sin impulsivos
Sin tremendos líos
Ni tremendos abrazos
Ni risas ni llantos
Ni niños ni perros
Ni desorden ni enojos
Ni retos ni perdón
Ni imperfección ni defectos
No importa, no importa dónde te lleven
Sigue tus sentimientos
Adondequiera que vayan
Porque de una cosa estoy cierto
Que te podrán conducir a la locura,
A la muerte, la felicidad o el desengaño
Pero un corazón abierto
Nunca estará solo,
Y de eso sí que estoy,
Estoy cierto.
6 de abril de 2011
HERMANA POBREZA
Soy hija de la Diosa Justicia, que agoniza prácticamente desde que nació. A veces parece que nos afectara la misma enfermedad, una enfermedad que hace que la gente mire para otro lado cuando nos ve. Cierto es que a mi madre es difícil mirarla a la cara, a pesar de sus años y su agonía, no es fácil mirarla de frente y sentirse limpio, por eso casi todos prefieren ignorarla. Mi madre y yo nunca significamos nada para mi padre, por eso me aferro a ella, y trato de mantenerla viva. En cuanto a mí, estoy tan mal, que mi aspecto no es hermoso, no resplandezco como el oro, ni me puedo arreglar con adornos, es por eso que nadie me quiere ver, todo sería mejor si yo no existiera. Pero la maldición que me une con mi hermana gemela, me une hasta la muerte, y el día en que ella muera, moriré yo también. Si ella vivirá por los siglos de los siglos yo también lo haré.
Mi hermana en cambio, se parece más a mi padre, el autoproclamado Dios Dinero, y a él responde ciegamente. Ella nació hermosa, brillaba desde pequeña, y mi padre, queriendo limpiar su imagen, la adoptó. A los ojos de todos, Riqueza es una pobre niña huérfana adoptada por alguien de gran corazón, pero bien sabido es que ambas, somos el fruto de la violación de nuestra madre.
Tengo amigas, si, Esperanza y Lucha. Ellas me dan la fuerza que necesito para sobrevivir y me ayudan a soñar un futuro mejor aún sabiendo que mi destino está escrito y no existe ni siquiera una posibilidad para cambiarlo. Me aconsejan siempre de alejarme de mis parientes lejanos Delincuencia e Ignorancia. Pero sucede que no puedo evitarlo, Delincuencia me ayudó tantas veces, en los momentos de más desesperación, cuando mis hijos lloraban de hambre, o cuando yo misma no podía soportar más mi condición. E Ignorancia, es ella quién está cerca de mí incondicionalmente, cuando peor me siento y nadie se acuerda de mí, no tengo las fuerzas para pedirle que se aleje.
La vida en casa de mi padre es muy distinta. Muchas veces una de sus amantes, Corrupción, me ha invitado a infiltrarme a escondidas y gozar de las fiestas que se dan allí. Pero por más que quiera es inútil, siempre me han descubierto, es un lugar prohibido para mí, no puedo acercarme ni a él ni a mi hermana. Corrupción se divierte viéndome exclusa, llorando de rabia y hambre.
A mi padre le gustan las fiestas, y sobre todo las orgías. No teme nunca distraerse o perder el control, sabe que su poder está garantizado por sus amantes, que aman sobre todo las ventajas que ellas mismas extraen del hecho de estar junto a él. Cada una de ellas le ofrece su granito de arena a la manía de gobernar por sobre todas las cosas de mi padre, y cada una de ellas es una asesina pronta a entrar en acción.
La señora Economía Liberalista golpea bajo cuando se trata de equilibrar los números que tienen que cerrar, sacrificando siempre y únicamente a mis hijos. Gracias a la debilidad de mi madre sus crímenes y mutilaciones a Madre Natura, Diosa de todos los seres vivientes, nunca son condenados. Su nombre Liberalista nada tiene que ver con la Diosa Libertad, de la cuál muchos ponen en duda la existencia, se trata solamente de su propia libertad de ponerle precio a cosas que no se deberían vender. Se divierte enfermando a la población con fiebre de consumismo, haciendo que las personas se cieguen y crean que en la vida sólo se trata de comprar y vender, olvidando la sensibilidad, el amor, la solidaridad. Entre sus juegos favoritos está el de tratar a los humanos como mercadería y a los objetos dar la importancia de las personas.
La señora Violencia, la más temida de todas las amantes, ama inventar guerras para justificar la paz, ama llamar defensa al ataque, ama llamar construcción a la destrucción. Se divierte torturando y asesinando inocentes y después, pidiendo disculpas por haberse equivocado, Junto con Economía Liberalista, han convertido la guerra en el más grande negocio del universo. Sus hijas Violencia Psicológica y Violencia Visual perpetúan su nefasto trabajo a través de la propaganda y los medios de comunicación. El objetivo principal es difundir el miedo a cambiar, el miedo a ser, el miedo a hablar, y hasta el miedo a soñar. Buscan descubrir el gen del miedo y procurarlo a cada habitante en dosis que lo mantengan siempre a raya...
Volviendo a mi familia, mi madre sigue empeorando. En sus fiebres más altas, tiene siempre el mismo sueño. La siento hablar, delira. Sueña que un día su gran amor, el Dios Derechos Humanos, escapa de las tinieblas en que está encarcelado desde hace siglos. Sueña que se aman y de ese amor nace una hija, Igualdad, la cual, como está escrito en las estrellas, será la reina de este mundo, y guiará la humanidad junto a mi madre Justicia y su padre Derechos Humanos.
En cuanto a mí, sé que mi destino será morir junto a Riqueza, pero aún así sueño poder transformarme, sueño convertirme en una princesa de hermosura increíble que ayudará a la construcción de un nuevo mundo. Mi deseo más grande es resucitar de las cenizas del lazo indestructible entre Riqueza y yo, rescatando lo mejor de cada una. Seré la princesa más querida que haya jamás existido y mi nombre será Humildad.
1 de abril de 2011
ESCRIBO PORQUE ESTOY ENOJADA
No tengo muchas ganas de escribir ultimamente. Todo lo que veo a mi alrededor me frena, cosas negativas. El peligro nuclear en Japón, dictaduras y guerras por el resto del mundo, abiertamente declaradas o falsamente enmascaradas, como la nuestra… Nada me inspira, estoy cansada. El tiempo pasa y todo demuestra que no hemos aprendido nada. Está por explotar todo, pero en este país siguen diciendo que vamos a apostar en centrales nucleares!
El 2012 debe ser eso. Lo que los mayas anticiparon, es este camino que se bifurca, o vamos para un lado o vamos para el otro, ya no hay nada que transar. O estamos a favor de este planeta o lo terminamos de destruir del todo, es así que están las cosas. Pero es posible que somos millones movidos por unos pocos? Es posible, es posible. Qué estamos esperando? Qué explote todo? Porqué todavía no hay una unión mundial que diga NO al nuclear? A los que me dicen que con fuentes renovables no llegamos a cubrir la necesidad, yo digo, bueno, intentemos.
En tanto sigo dando vueltas y no tengo ganas de escribir, pero mi espíritu inquieto no se calma fácilmente y así como escriboporquemegusta, hoy escriboporqueestoyenojada.
B.A
*****
EL DESEO
Si realmente los ojos son el reflejo del alma, y las miradas de cada momento reflejan lo que sentimos en ese momento, entonces sí, podría jurar que sé lo que ese chico desea. Y me alegra de que sea así pero no sé si podremos hacer algo con nuestros deseos, porque hace un rato que lo miro, y él me mira. Juraría que queremos lo mismo.
Si la gente me preguntara porqué yo, un joven bien posicionado en la sociedad, con un futuro asegurado en las empresas de su padre, que estudia contabilidad porque algún día será el presidente de la compañía, que anda por la calle cargado de la última tecnología en materia de comunicaciones y autos, que viste solamente de los mejores diseñadores internacionales, que tiene, resumiendo, todo lo que cualquier ser humano común desearía tener para llevar una vida sin problemas, si me preguntaran porqué yo quiero ser él, no tardaría en llegar la respuesta. Quiero ser ese niño que va caminando por el parque con un ramito de rosas para vender a los enamorados porque quisiera tener una cosa que nunca tuve, la infancia. Quiero ser algo que nunca fui, quiero ser niño. De pequeño crecí rodeado de frialdades en un mundo de adultos, nunca tuve hermanitos, y aún teniendo pocos años de vida ya había aprendido a no confiar en los demás. Antes de lo debido sabía leer y escribir, hacer cálculos matemáticos, y con todo ello llamaba la atención de los mayores, pero jamás obtuve amor de ellos. Fui criado entre niñeras y profesores que venían y se iban, y mis padres jamás tuvieron tiempo para leerme un cuento, para cenar conmigo, para jugar. El poco tiempo que nos veíamos servía sólo para que yo tratara inútilmente de ganar el amor de ellos haciendo cosas que otros niños a mi edad ni imaginaban. Aprendí muy temprano la desconfianza, el interés, las cosas hechas solamente a cambio de dinero, la traición. Encerrado en una hermosa prisión llena de lujos aprendí a estar solo, a tener miedo de ser robado o secuestrado, aprendí que mi vida era un número y que valía sólo dinero. Nunca tuve amigos.
Por eso quiero ser él, quisiera tener la inocencia de los primeros tiempos de la vida, quisiera saber qué se siente al correr por el verde pasto dejando que el sol me acaricie el cuerpo sin temor a transpirarme. Quiero saber cómo es estar sucio por haber jugado todo el día a la pelota en un baldío con otros niños, o por haber estado tirado en la tierra jugando a las bolitas, y bañarme cuando se me antoje. Quiero que la tarde se me pase sin saber a cada rato qué hora es. Quiero ser él, estar en un pequeño cuerpo como el suyo para no preocuparme si encajo en el modelo de persona que se espera que yo sea. Quiero que la gente me quiera con inocencia, solamente porque soy un niño, que me den amor a cambio de nada, que no pretendan quererme por lo que tengo, o por mi nombre. Quiero tener la cara sucia, los pantalones rotos, no pensar en números cuando mis amigos me vengan a buscar para jugar a las escondidas. No me importa el resto, no importa lo que venga después, y no me importa si de grande llegaré a ser alguien, porque con tal de volver a ser niño, elegiría morir después de mi infancia, pero la quiero y creo que valdría la pena cambiar toda esta vida de apariencias por un tiempo en el alma de un niño. Seguir viviendo una vida vacía de sentimientos para mí ya no vale la pena, ya es tarde para cambiar mi vida, jamás aprenderé a gozar de las cosas pequeñas de la existencia o a amar sin condiciones, por eso quiero ser él, quiero olvidarme de quién soy y empezar de nuevo.
Me mira fijo a los ojos. Nuestras almas parecen estar haciendo alguna especie de trato. Él también quiere ser yo. Si se tratara de cualquier otro niño no sé si estaríamos de acuerdo, no creo que cualquier otro niño desearía abandonar rápidamente la infancia para convertirse de repente en un adulto. Pero sospecho que él está cansado de mendigar por centavitos. Sospecho que está cansado de vagar por las calles descalzo y sin rumbo cierto. Creo que sueña ser grande y ser un poco como yo. Pero nunca tendrá las oportunidades que yo tuve. Quién le haya contado que las oportunidades se ofrecen en igualdad de posibilidades para todos, y que quien quiere las toma, le mintió. No podrá jamás desde donde está llegar en manera limpia a una posición como la mía. Ese niño no tendrá estudios, no tendrá un lugar, no tendrá ni siquiera algo en el estómago que le de la fuerza para hacerlo. En la vida las únicas oportunidades que tendrá lo conducirán a la miseria, a la delincuencia y al olvido. Adivino que daría lo que fuera por pasar al menos una noche en una habitación como la mía, con una cama llena de frazadas, mullida, que no tenga que compartir con otras nueve o diez personas. Sé que daría cualquier cosa por cenar de noche, por abandonar para siempre el absurdo engaño estomacal del mate cocido. Si tomara mi lugar, tal vez su alma lograrìa conservar algo de lo que es, y podrìa hacer con todo el poder a su disposición cosas más útiles que hacer reproducir el dinero eternamente sin mirar a los costados.
En cuanto a mí, no es que desee ser pobre, lo único que deseo es la oportunidad de tener una infancia, es un tesoro que nunca tuve y que no puedo comprar. Aunque tuviera que morir al día siguiente, quiero saber que la infancia no fue una alucinación que jamás ha existido. Quiero tener la oportunidad de empezarlo todo de cero, de que no me sea todo dado de antemano, de ser yo mismo, y no un títere que se mueve según los propósitos de los demás. Quiero ser amado por lo que soy. Quiero aprender a amar con inocencia y ser amado.
Este es el deseo: el mío volver atrás, el de él, dejar atrás. Este es el deseo y si se cumple, ambos sabemos a qué nos enfrentamos. No sé si podremos hacer algo porque aún no hemos hablado, pero hace un rato que nos miramos, y nuestras almas parecen estar pactando algo. Sé que quiere ser yo porque de repente me parece como si imitara algunos de mis gestos y expresiones. Sabe que quiero ser él porque me he parado del banco de la plaza en que estaba sentado sin dejar de mirarlo, y con un ramito de rosas en la mano me doy cuenta de que moverme como él ya no me cuesta, y que mis pies, descalzos, están sintiendo el polvo de la tierra.
B.A
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Si la gente me preguntara porqué yo, un joven bien posicionado en la sociedad, con un futuro asegurado en las empresas de su padre, que estudia contabilidad porque algún día será el presidente de la compañía, que anda por la calle cargado de la última tecnología en materia de comunicaciones y autos, que viste solamente de los mejores diseñadores internacionales, que tiene, resumiendo, todo lo que cualquier ser humano común desearía tener para llevar una vida sin problemas, si me preguntaran porqué yo quiero ser él, no tardaría en llegar la respuesta. Quiero ser ese niño que va caminando por el parque con un ramito de rosas para vender a los enamorados porque quisiera tener una cosa que nunca tuve, la infancia. Quiero ser algo que nunca fui, quiero ser niño. De pequeño crecí rodeado de frialdades en un mundo de adultos, nunca tuve hermanitos, y aún teniendo pocos años de vida ya había aprendido a no confiar en los demás. Antes de lo debido sabía leer y escribir, hacer cálculos matemáticos, y con todo ello llamaba la atención de los mayores, pero jamás obtuve amor de ellos. Fui criado entre niñeras y profesores que venían y se iban, y mis padres jamás tuvieron tiempo para leerme un cuento, para cenar conmigo, para jugar. El poco tiempo que nos veíamos servía sólo para que yo tratara inútilmente de ganar el amor de ellos haciendo cosas que otros niños a mi edad ni imaginaban. Aprendí muy temprano la desconfianza, el interés, las cosas hechas solamente a cambio de dinero, la traición. Encerrado en una hermosa prisión llena de lujos aprendí a estar solo, a tener miedo de ser robado o secuestrado, aprendí que mi vida era un número y que valía sólo dinero. Nunca tuve amigos.
Por eso quiero ser él, quisiera tener la inocencia de los primeros tiempos de la vida, quisiera saber qué se siente al correr por el verde pasto dejando que el sol me acaricie el cuerpo sin temor a transpirarme. Quiero saber cómo es estar sucio por haber jugado todo el día a la pelota en un baldío con otros niños, o por haber estado tirado en la tierra jugando a las bolitas, y bañarme cuando se me antoje. Quiero que la tarde se me pase sin saber a cada rato qué hora es. Quiero ser él, estar en un pequeño cuerpo como el suyo para no preocuparme si encajo en el modelo de persona que se espera que yo sea. Quiero que la gente me quiera con inocencia, solamente porque soy un niño, que me den amor a cambio de nada, que no pretendan quererme por lo que tengo, o por mi nombre. Quiero tener la cara sucia, los pantalones rotos, no pensar en números cuando mis amigos me vengan a buscar para jugar a las escondidas. No me importa el resto, no importa lo que venga después, y no me importa si de grande llegaré a ser alguien, porque con tal de volver a ser niño, elegiría morir después de mi infancia, pero la quiero y creo que valdría la pena cambiar toda esta vida de apariencias por un tiempo en el alma de un niño. Seguir viviendo una vida vacía de sentimientos para mí ya no vale la pena, ya es tarde para cambiar mi vida, jamás aprenderé a gozar de las cosas pequeñas de la existencia o a amar sin condiciones, por eso quiero ser él, quiero olvidarme de quién soy y empezar de nuevo.
Me mira fijo a los ojos. Nuestras almas parecen estar haciendo alguna especie de trato. Él también quiere ser yo. Si se tratara de cualquier otro niño no sé si estaríamos de acuerdo, no creo que cualquier otro niño desearía abandonar rápidamente la infancia para convertirse de repente en un adulto. Pero sospecho que él está cansado de mendigar por centavitos. Sospecho que está cansado de vagar por las calles descalzo y sin rumbo cierto. Creo que sueña ser grande y ser un poco como yo. Pero nunca tendrá las oportunidades que yo tuve. Quién le haya contado que las oportunidades se ofrecen en igualdad de posibilidades para todos, y que quien quiere las toma, le mintió. No podrá jamás desde donde está llegar en manera limpia a una posición como la mía. Ese niño no tendrá estudios, no tendrá un lugar, no tendrá ni siquiera algo en el estómago que le de la fuerza para hacerlo. En la vida las únicas oportunidades que tendrá lo conducirán a la miseria, a la delincuencia y al olvido. Adivino que daría lo que fuera por pasar al menos una noche en una habitación como la mía, con una cama llena de frazadas, mullida, que no tenga que compartir con otras nueve o diez personas. Sé que daría cualquier cosa por cenar de noche, por abandonar para siempre el absurdo engaño estomacal del mate cocido. Si tomara mi lugar, tal vez su alma lograrìa conservar algo de lo que es, y podrìa hacer con todo el poder a su disposición cosas más útiles que hacer reproducir el dinero eternamente sin mirar a los costados.
En cuanto a mí, no es que desee ser pobre, lo único que deseo es la oportunidad de tener una infancia, es un tesoro que nunca tuve y que no puedo comprar. Aunque tuviera que morir al día siguiente, quiero saber que la infancia no fue una alucinación que jamás ha existido. Quiero tener la oportunidad de empezarlo todo de cero, de que no me sea todo dado de antemano, de ser yo mismo, y no un títere que se mueve según los propósitos de los demás. Quiero ser amado por lo que soy. Quiero aprender a amar con inocencia y ser amado.
Este es el deseo: el mío volver atrás, el de él, dejar atrás. Este es el deseo y si se cumple, ambos sabemos a qué nos enfrentamos. No sé si podremos hacer algo porque aún no hemos hablado, pero hace un rato que nos miramos, y nuestras almas parecen estar pactando algo. Sé que quiere ser yo porque de repente me parece como si imitara algunos de mis gestos y expresiones. Sabe que quiero ser él porque me he parado del banco de la plaza en que estaba sentado sin dejar de mirarlo, y con un ramito de rosas en la mano me doy cuenta de que moverme como él ya no me cuesta, y que mis pies, descalzos, están sintiendo el polvo de la tierra.
B.A
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17 de marzo de 2011
LAS COSAS POR LAS CUALES VALE LA PENA VIVIR
Les voy a seguir contando cosas de él, y de por qué me gusta tanto. Hablo de Roberto Saviano, el escritor italiano de “Gomorra”, que recientemente participó en la creación del programa televisivo “Vieni via con me” (Algo así como . “Vámonos juntos”) en el canal 3 de la Rai.
Dice Roberto que para un escritor la televisión es como respirar debajo del agua. Yo creo que respiró mejor que un pez debajo del agua. Era como si le faltara el aire a veces, pero era lindo verlo así, sincero, trasparente. A mí también me falta el aire cuando me emociono o estoy nerviosa. A Roberto le puede llegar a faltar el aire, pero lo que nunca le faltará es la palabra.
Consideren que desde que publicó su libro “Gomorra” Roberto no vive más su vida. Dondequiera que vaya un grupo de guardaespaldas lo protege de las amenazas de muerte que lo persiguen de noche y de día. Se mueve por el país viviendo poco tiempo en el mismo lugar, no puede ver a las personas que ama. Lo admiro profundamente porque creo que las palabras tienen que ir siempre pinceladas por la realidad, son en vano si son totalmente parte de un mundo imaginario, para mí. Las personas que escriben para cambiar el mundo merecen la gloria, no la persecución.
Los medios decían que iba a ser un gran fracaso el programa, que sólo una pequeña minoría lo habría seguido. Y sin embargo los números demostraron que no son pocas las personas que se cansaron de ser representados por una clase política sucia, y de ser englobado en una ecuación en la que todos somos iguales, corruptos, deshonestos y miramos la misma televisión chatarra de mujeres reducidas a culos y tetas, y gente embobada por programas llamados “reality” pero que tienen que ver con una realidad mezquina y limitada. El primer programa superó en rating al rey de esos programas, el Gran Hermano y también los partidos tipo Inter-Barcelona de la Champions League. Yo creo que cada uno con la tv sintonizada en el programa quisimos decirle algo a Roberto: “No estás solo. Tu barrera de protección somos todos nosotros”.
“Llegar a tantas personas te cambia la vida” Dice Roberto. “Cada día me llegaban millones de cartas y mensaje de personas que me recordaban su apoyo, su solidaridad. Me sentía a menudo defendido y abrazado por una unanimidad de la cual por demasiado tiempo había desestimado la fuerza, la dignidad, la pasión. (…) Y entiendes lo que nunca hubieras imaginado: mejor para muchos que haiga una televisión horrenda que justifique el horrendo mundo, en vez de entrever un modo para poder cambiar las cosas, que ponga en crisis a cada uno.” Así descubrió Roberto que a través de la televisión, instrumento considerado una máquina para oscurecer las mentes, se estaba aceptando unas ganas de transformar, de cambiar, de decir que el país es diferente de cómo está representado, diferente de su clase política, diferente del desastre que se está viviendo.
La idea inicial era contar esta Italia diversa a través de listas que serían la gramática de la transmisión. Una idea simple en la cual la participación del público fue máxima: todos pensaron en una propia lista y en transmisión y a través de Facebook les llegaron millones. Bellas, divertidas, dramáticas.
Continúa contando Roberto: “Me sentí siempre atraído por las listas. Un día me gustaría escribir un libro de solo listas. Y estoy seguro que la lista de las cosas por las cuáles vale la pena vivir es un ejercicio fundamental para recordar de qué estamos hechos. Me gustaría pasar el tiempo escuchando lo que escriben las personas, sus diez motivos que dan sentido a la vida. Me hubiera gustado poderlas leer en la transmisión. Pero las palabras hay que saber ahorrarlas. Solo que aquí tengo el papel delante de mí, y él no se sustrae nunca. Desgraciadamente y por suerte. “
Roberto Saviano invita a un ejercicio de escritura, esencial pero para nada fácil. Personalmente probé el otro día a escribir mi propia lista de diez motivos por los cuáles vale la pena vivir. Él dice que no tienen que ser en orden de importancia, y más bien espontáneos. Te pones delante del papel y los diez primeros que te saltan a la mente los escribís. Y quién alguna vez pensó en algo similar? Me pareció algo tan difícil que reflexioné lo siguiente. Primero quiero invitar a todos a hacer el ejercicio y completarlo antes que yo, mandándomelo como comentario. Soy curiosa, yo también quiero saber los motivos de los demás. Y fue esto lo que imaginé para poder escribir los míos. Qué tendría que ser una lista que llevara doblada en mi bolsillo siempre, para sacarla y leerla en aquellos días grises en los que todo me parece ajeno y frío. Prueben ustedes. Yo mientras tanto les termino de traducir y les explico los diez motivos de Roberto Saviano.
1- La mozzarella de búfala aversana. (Es un tipo de queso delicadísimo y delicioso que se hace solo en Nápoles, lugar donde nació el escritor)
2- Billy Evans que toca Love Theme From Spartacus. (No pude dejar de ir a este link y escuchar http://www.youtube.com/watch?v=2NJwZoa3f8Q )
3- Llevar a la persona que más amas delante de la tumba de Raffaello Sanzio y leer la inscripción en latín que muchos ignoran. (Raffaello Sanzio: pintor y arquitecto italiano del Renacimiento, más conocido como Rafael. Para los que no tienen la oportunidad de verlo en persona, la frase de Pietro Bembo, sobre la tumba del considerado el más grande artista popular de todos los tiempos, dice: “Aquí yace Raffaello, del cual la naturaleza temió, mientras era vivo, de ser vencida; pero, ahora que está muerto, teme morir. “)
4- El gol de Maradona del 2 a 0 contra Inglaterra en el mundial de México ’86. (Y aquí no puedo estar en desacuerdo. Es un vídeo que como argentina que soy, me pone la piel de gallina. Y ya he hablado en mi blog de Maradona y todo lo bueno y lo malo de mi país que él representa. Pero este es el gol relatado por Victor Hugo, que casi se pone a llorar, y dice “Quiero llorar, Dios santo viva al fútbol… barrilete cósmico, de qué planeta viniste para dejar en el camino tanto inglés?" Emocionante hasta para un italiano. http://www.youtube.com/watch?v=6Emtw0TH_9I )
5- La Ilíada. (Epopeya griega atribuida a Omero)
6- Bob Marley que canta Redemption Song escuchado en los auriculares mientras caminas libre. (http://www.youtube.com/watch?v=IoSjZ0ZmLqU Pero aquí lo que duele en el alma como una daga es el hecho que Roberto hace tiempo no puede caminar libre, solo, por un parque o plaza, escuchando música en los auriculares. En este mundo al revés no son los criminales los que no pueden caminar tranquilamente por la calle…)
7- Tirarse en lo profundo, donde el mar es mar.
8- Soñar volver a casa después que fuiste obligado a alejarte durante mucho, mucho tiempo.
9- Hacer el amor.
10- Después de una jornada en la que juntaron firmas en contra tuyo, abrir la computadora y encontrar un e-mail de mi hermano que dice: “Estoy orgulloso de vos”.
Y estas últimas no tienen necesidad de explicación.
Espero ansiosa muchas listas...
B.A.
Dice Roberto que para un escritor la televisión es como respirar debajo del agua. Yo creo que respiró mejor que un pez debajo del agua. Era como si le faltara el aire a veces, pero era lindo verlo así, sincero, trasparente. A mí también me falta el aire cuando me emociono o estoy nerviosa. A Roberto le puede llegar a faltar el aire, pero lo que nunca le faltará es la palabra.
Consideren que desde que publicó su libro “Gomorra” Roberto no vive más su vida. Dondequiera que vaya un grupo de guardaespaldas lo protege de las amenazas de muerte que lo persiguen de noche y de día. Se mueve por el país viviendo poco tiempo en el mismo lugar, no puede ver a las personas que ama. Lo admiro profundamente porque creo que las palabras tienen que ir siempre pinceladas por la realidad, son en vano si son totalmente parte de un mundo imaginario, para mí. Las personas que escriben para cambiar el mundo merecen la gloria, no la persecución.
Los medios decían que iba a ser un gran fracaso el programa, que sólo una pequeña minoría lo habría seguido. Y sin embargo los números demostraron que no son pocas las personas que se cansaron de ser representados por una clase política sucia, y de ser englobado en una ecuación en la que todos somos iguales, corruptos, deshonestos y miramos la misma televisión chatarra de mujeres reducidas a culos y tetas, y gente embobada por programas llamados “reality” pero que tienen que ver con una realidad mezquina y limitada. El primer programa superó en rating al rey de esos programas, el Gran Hermano y también los partidos tipo Inter-Barcelona de la Champions League. Yo creo que cada uno con la tv sintonizada en el programa quisimos decirle algo a Roberto: “No estás solo. Tu barrera de protección somos todos nosotros”.
“Llegar a tantas personas te cambia la vida” Dice Roberto. “Cada día me llegaban millones de cartas y mensaje de personas que me recordaban su apoyo, su solidaridad. Me sentía a menudo defendido y abrazado por una unanimidad de la cual por demasiado tiempo había desestimado la fuerza, la dignidad, la pasión. (…) Y entiendes lo que nunca hubieras imaginado: mejor para muchos que haiga una televisión horrenda que justifique el horrendo mundo, en vez de entrever un modo para poder cambiar las cosas, que ponga en crisis a cada uno.” Así descubrió Roberto que a través de la televisión, instrumento considerado una máquina para oscurecer las mentes, se estaba aceptando unas ganas de transformar, de cambiar, de decir que el país es diferente de cómo está representado, diferente de su clase política, diferente del desastre que se está viviendo.
La idea inicial era contar esta Italia diversa a través de listas que serían la gramática de la transmisión. Una idea simple en la cual la participación del público fue máxima: todos pensaron en una propia lista y en transmisión y a través de Facebook les llegaron millones. Bellas, divertidas, dramáticas.
Continúa contando Roberto: “Me sentí siempre atraído por las listas. Un día me gustaría escribir un libro de solo listas. Y estoy seguro que la lista de las cosas por las cuáles vale la pena vivir es un ejercicio fundamental para recordar de qué estamos hechos. Me gustaría pasar el tiempo escuchando lo que escriben las personas, sus diez motivos que dan sentido a la vida. Me hubiera gustado poderlas leer en la transmisión. Pero las palabras hay que saber ahorrarlas. Solo que aquí tengo el papel delante de mí, y él no se sustrae nunca. Desgraciadamente y por suerte. “
Roberto Saviano invita a un ejercicio de escritura, esencial pero para nada fácil. Personalmente probé el otro día a escribir mi propia lista de diez motivos por los cuáles vale la pena vivir. Él dice que no tienen que ser en orden de importancia, y más bien espontáneos. Te pones delante del papel y los diez primeros que te saltan a la mente los escribís. Y quién alguna vez pensó en algo similar? Me pareció algo tan difícil que reflexioné lo siguiente. Primero quiero invitar a todos a hacer el ejercicio y completarlo antes que yo, mandándomelo como comentario. Soy curiosa, yo también quiero saber los motivos de los demás. Y fue esto lo que imaginé para poder escribir los míos. Qué tendría que ser una lista que llevara doblada en mi bolsillo siempre, para sacarla y leerla en aquellos días grises en los que todo me parece ajeno y frío. Prueben ustedes. Yo mientras tanto les termino de traducir y les explico los diez motivos de Roberto Saviano.
1- La mozzarella de búfala aversana. (Es un tipo de queso delicadísimo y delicioso que se hace solo en Nápoles, lugar donde nació el escritor)
2- Billy Evans que toca Love Theme From Spartacus. (No pude dejar de ir a este link y escuchar http://www.youtube.com/watch?v=2NJwZoa3f8Q )
3- Llevar a la persona que más amas delante de la tumba de Raffaello Sanzio y leer la inscripción en latín que muchos ignoran. (Raffaello Sanzio: pintor y arquitecto italiano del Renacimiento, más conocido como Rafael. Para los que no tienen la oportunidad de verlo en persona, la frase de Pietro Bembo, sobre la tumba del considerado el más grande artista popular de todos los tiempos, dice: “Aquí yace Raffaello, del cual la naturaleza temió, mientras era vivo, de ser vencida; pero, ahora que está muerto, teme morir. “)
4- El gol de Maradona del 2 a 0 contra Inglaterra en el mundial de México ’86. (Y aquí no puedo estar en desacuerdo. Es un vídeo que como argentina que soy, me pone la piel de gallina. Y ya he hablado en mi blog de Maradona y todo lo bueno y lo malo de mi país que él representa. Pero este es el gol relatado por Victor Hugo, que casi se pone a llorar, y dice “Quiero llorar, Dios santo viva al fútbol… barrilete cósmico, de qué planeta viniste para dejar en el camino tanto inglés?" Emocionante hasta para un italiano. http://www.youtube.com/watch?v=6Emtw0TH_9I )
5- La Ilíada. (Epopeya griega atribuida a Omero)
6- Bob Marley que canta Redemption Song escuchado en los auriculares mientras caminas libre. (http://www.youtube.com/watch?v=IoSjZ0ZmLqU Pero aquí lo que duele en el alma como una daga es el hecho que Roberto hace tiempo no puede caminar libre, solo, por un parque o plaza, escuchando música en los auriculares. En este mundo al revés no son los criminales los que no pueden caminar tranquilamente por la calle…)
7- Tirarse en lo profundo, donde el mar es mar.
8- Soñar volver a casa después que fuiste obligado a alejarte durante mucho, mucho tiempo.
9- Hacer el amor.
10- Después de una jornada en la que juntaron firmas en contra tuyo, abrir la computadora y encontrar un e-mail de mi hermano que dice: “Estoy orgulloso de vos”.
Y estas últimas no tienen necesidad de explicación.
Espero ansiosa muchas listas...
B.A.
13 de marzo de 2011
MARIO VARGAS LLOSA y los piqueteros intelectuales
Comparto parte de la nota del destacado escritor, del día de hoy publicada en el diario "El país" . He recortado las partes que más me han impactado pero invito a todos a leer la nota completa de Mario Vargas Llosa.
Piqueteros intelectuales
"El grupo Carta Abierta pidió a la Feria del Libro de Buenos Aires que me retirara la invitación para inaugurarla, por mi posición "liberal" y "reaccionaria". ¿Qué quieren, una nueva Cuba? "
"Si tal mentalidad hubiera prevalecido siempre en Argentina el general José de San Martín y sus soldados del Ejército Libertador no se hubieran ido a inmiscuir en los asuntos de Chile y Perú y, en vez de cruzar la Cordillera de los Andes impulsados por un ideal anticolonialista y libertario, se hubieran quedado cebando mate en su tierra, con lo que la emancipación hubiera tardado un poco más en llegar a las costas del Pacífico sudamericano. Y si un rosarino llamado Ernesto Che Guevara hubiera profesado el estrecho nacionalismo de los intelectuales kirchneristas, se hubiera eternizado en Rosario ejerciendo la medicina en vez de ir a jugarse la vida por sus ideas revolucionarias y socialistas en Guatemala, Cuba, el Congo y Bolivia."
"El nacionalismo es una ideología que ha servido siempre a los sectores más cerriles de la derecha y la izquierda para justificar su vocación autoritaria, sus prejuicios racistas, sus matonerías, y para disimular su orfandad de ideas tras un fuego de artificio de eslóganes patrioteros. Está visceralmente reñido con la cultura, que es diálogo, coexistencia en la diversidad, respeto del otro, la admisión de que las fronteras son en última instancia artificios administrativos que no pueden abolir la solidaridad entre los individuos y los pueblos de cualquier geografía, lengua, religión y costumbres pues la nación -al igual que la raza o la religión- no constituye un valor ni establece jerarquías cívicas, políticas o morales entre la colectividad humana. Por eso, a diferencia de otras doctrinas e ideologías, como el socialismo, la democracia y el liberalismo, el nacionalismo no ha producido un solo tratado filosófico o político digno de memoria, sólo panfletos a menudo de una retórica tan insulsa como beligerante. Si alguien lo vio bien, y lo escribió mejor, y lo encarnó en su conducta cívica fue uno de los políticos e intelectuales latinoamericanos que yo admiro más, el argentino Juan Bautista Alberdi, que llevó su amor a la justicia y a la libertad a oponerse a la guerra que libraba su propio país contra Paraguay, sin importarle que los fanáticos de la intolerancia lo acusaran de traidor."
"Me apena que quien encabezara esta tentativa de pedir que me censuraran fuera el director de la Biblioteca Nacional, es decir, alguien que ocupa ahora el sitio que dignificó Jorge Luis Borges."
Leer la nota completa del diario "El país" escrita por Mario Vargas Llosa.
Piqueteros intelectuales
"El grupo Carta Abierta pidió a la Feria del Libro de Buenos Aires que me retirara la invitación para inaugurarla, por mi posición "liberal" y "reaccionaria". ¿Qué quieren, una nueva Cuba? "
"Si tal mentalidad hubiera prevalecido siempre en Argentina el general José de San Martín y sus soldados del Ejército Libertador no se hubieran ido a inmiscuir en los asuntos de Chile y Perú y, en vez de cruzar la Cordillera de los Andes impulsados por un ideal anticolonialista y libertario, se hubieran quedado cebando mate en su tierra, con lo que la emancipación hubiera tardado un poco más en llegar a las costas del Pacífico sudamericano. Y si un rosarino llamado Ernesto Che Guevara hubiera profesado el estrecho nacionalismo de los intelectuales kirchneristas, se hubiera eternizado en Rosario ejerciendo la medicina en vez de ir a jugarse la vida por sus ideas revolucionarias y socialistas en Guatemala, Cuba, el Congo y Bolivia."
"El nacionalismo es una ideología que ha servido siempre a los sectores más cerriles de la derecha y la izquierda para justificar su vocación autoritaria, sus prejuicios racistas, sus matonerías, y para disimular su orfandad de ideas tras un fuego de artificio de eslóganes patrioteros. Está visceralmente reñido con la cultura, que es diálogo, coexistencia en la diversidad, respeto del otro, la admisión de que las fronteras son en última instancia artificios administrativos que no pueden abolir la solidaridad entre los individuos y los pueblos de cualquier geografía, lengua, religión y costumbres pues la nación -al igual que la raza o la religión- no constituye un valor ni establece jerarquías cívicas, políticas o morales entre la colectividad humana. Por eso, a diferencia de otras doctrinas e ideologías, como el socialismo, la democracia y el liberalismo, el nacionalismo no ha producido un solo tratado filosófico o político digno de memoria, sólo panfletos a menudo de una retórica tan insulsa como beligerante. Si alguien lo vio bien, y lo escribió mejor, y lo encarnó en su conducta cívica fue uno de los políticos e intelectuales latinoamericanos que yo admiro más, el argentino Juan Bautista Alberdi, que llevó su amor a la justicia y a la libertad a oponerse a la guerra que libraba su propio país contra Paraguay, sin importarle que los fanáticos de la intolerancia lo acusaran de traidor."
"Me apena que quien encabezara esta tentativa de pedir que me censuraran fuera el director de la Biblioteca Nacional, es decir, alguien que ocupa ahora el sitio que dignificó Jorge Luis Borges."
Leer la nota completa del diario "El país" escrita por Mario Vargas Llosa.
LOS PERROS NO SABEN REIR
Leer introducción al cuento
Había una vez: un papá, una mamá, un niño y una niña. Como todos los veranos, ese verano irían a visitar al abuelo Pedro, que vivía en la montaña, a sólo algunas horas de allí.
Los chicos adoraban aquel viaje, porque despacito, el paisaje cambiaba. Los altos edificios del centro, comenzaban a hacerse cada vez más bajitos, hasta transformarse en simples casas. Y después las casitas de los barrios, unas pegaditas a las otras, comenzaban a tomar distancia entre ellas y a mostrar hermosos jardines llenos de árboles y flores. Finalmente, la naturaleza predominaba sobre el cemento, dejándose ver majestuosa en todo su esplendor, y ante los ojos de los niños se comenzaban a ver las primeras lomas.
Las pocas casas que se veían por allí eran muy lejanas entre ellas, como la del abuelo Pedro, que se encontraba sola en una lomita. Los niños ya sabían a memoria lo que iban a ver, pero cada vez, miraban entusiasmados, cada uno por su ventanilla del auto.
De repente, el auto frenó por un grito de alarma de la madre.
_ ¡Cuidado!_ gritó ella.
Las gomas del auto dejaron una marca negra, y todos abrieron bien los ojos, mientras el corazón les latía fuerte por la sorpresa de la frenada.
_ ¡Pobrecito!_ dijeron todos. Y vieron como un perro que se acababa de cruzar en el camino huída asustado y despavorido entre medio de la hierba alta.
Era un perro marrón como la tierra seca, con un manto negro, y sobre todo estaba flaco como la rama de un árbol. El padre estacionó el auto en el costado de la ruta, y junto con la madre trataron de buscar al pobre animal en medio de toda aquella hierba que se extendía hasta las montañas más altas. Pero el perro había desaparecido en un abrir y cerrar de ojos. Los niños miraron lo más afinado que pudieron entre aquella hierba marrón clara, para ver si lo encontraban, pero la verdad era que el perro se había ido.
_ Tal vez consiga de comer en alguna de las casas de la montaña._ Se consoló la madre.
_ ¡Estoy seguro que es un perro abandonado mamá! ¡No podemos dejarlo solo!_ Protestaron los niños.
_ ¡Tenemos que ayudarlo!_ dijo el más pequeño sollozando.
Entre todos comenzaron a llamarlo con silbidos, pero no funcionó. Entonces la madre pensó que hubiera sido mejor si estacionaban el auto detrás de algunas plantas altas, y si permanecían todos quietos en silencio para no asustarlo.
_ Si tiene hambre, entonces no resistirá a los sándwiches de milanesa que preparé para el viaje. ¿Están dispuestos a regalárselos?_ Dijo la mamá.
_ ¡Siiii!!! Respondieron a coro entusiasmados los niños.
Así fue que la madre, despacio y sin hacer demasiado barullo, colocó uno detrás de otro, trozos de sándwich de milanesa hechas de carne, y el perfume de aquel picnic atrajo irresistiblemente al perro hambriento hacia la trampa que le habían tendido.
Comió los primeros trozos velozmente, y siguió comiendo la fila de carne que le habían dejado, hasta llegar a los que más cerca del auto se encontraban.
_ Shh! Hagamos silencio, sino lo asustaremos y lo perderemos de nuevo._ Dijo el padre.
Así fue que todos permanecieron inmóviles y en silencio, viendo como el perrito asustado se acercaba temblando y lleno de miedo, pero con tanta pero tanta hambre que era capaz de hacer cualquier cosa por un poco de comida.
Llegado al último trozo de sándwich, el más grande de todos, el perro se dio cuenta de que ya era demasiado tarde, se había acercado demasiado al auto y zas! lo habían tirado de la larga oreja hacia adentro.
_ ¡Qué olor!_ Dijeron todos a coro. Porque de verdad que hacía mucho tiempo que no se bañaba y el olor a sucio se hacía casi insoportable. La madre lo acomodó entre sus pies y no dejó ni un solo instante de acariciarlo, a pesar de su pelo duro y sucio, para demostrarle amistad y darle confianza. Pero el perro no paraba de temblar de miedo.
_ ¿Qué nombre le daremos?_ Dijo Nina.
Pero fue allí que todo el entusiasmo se desvaneció porque el papá explicó que el animal no podría quedarse.
_ Lo ayudaremos, y cuando esté bien, lo regalaremos a alguien que pueda tenerlo._ Dijo muy serio.
_ ¡Queremos tenerlo nosotros!_ Respondieron los niños. Pero por más que suplicaran, el padre repitió que no podría quedarse. Aún así podían elegirle un nombre.
Los niños consultaron por un poco y finalmente se pusieron de acuerdo con una velocidad que dejó asombrados a los padres. Le pusieron Punto, porque al perderse en medio de toda aquella hierba les había parecido un punto en el horizonte.
Llegados a la casa del abuelo Pedro, corrieron todos a mostrarle el nuevo amigo. Aquella tarde lo lavaron y lo secaron, aunque a Punto no le gustó nada todo aquello y seguía temblando de miedo por cualquier cosa.
El abuelo, que siempre cocinaba como para un batallón de soldados, le puso en un plato los fideos que habían sobrado y algunas albóndigas con salsa. Y Punto se devoró todo en un instante.
Nina y Evo buscaron en el desván cajas y frazadas viejas para construirle una cucha y hasta le colgaron un cartel en la puerta con escrito su nombre.
Por días y días Punto no se movió de su cucha. Por más que los niños lo llamaran, sus ojos seguían siendo tristes, y se rehusaba a entrar en la casa, aún cuando le ofrecían gustosos trozos de carne. El abuelo había dado el permiso para que, de noche, la cucha de Punto estuviera en la habitación de los niños, dado que estaba muy débil y era mejor cuidarlo un poco. Pero aún así, a la hora de pasar debajo de la puerta, Punto clavaba sus uñas en el piso y no había nada que pudiera moverlo. Por eso los niños tenían que levantarlo en brazos, y llevarlo por las escaleras hasta llegar a la habitación donde estaba su cucha, que aparte las innumerables caricias de los niños, era lo que más tranquilo lo hacía sentir.
Aquella mañana, el abuelo y los niños, salieron muy temprano con la camioneta hacia el pueblo, sin dar demasiadas explicaciones a los padres. Llevaban a Punto del veterinario. Hicieron una larga fila, entre patos, gallinas, gatos y también una que otra oveja.
Como para todas las puertas que había que atravesar, los niños levantaron a Punto en brazos y lo colocaron sobre la camilla del veterinario, mientras temblaba como una hoja seca. Llegado su turno tuvieron que tenerlo entre todos a la hora de aplicarle las vacunas con una grande inyección que parecía no encontrar un poco de carne entre todos aquellos huesos flacos.
Lucas, el veterinario le examinó los dientes, las uñas, lo observó dentro de los ojos y orejas y dictaminó:
_ Probablemente Punto era un perro de caza. Aproximadamente tendrá cinco o seis años. Tiene algunas viejas heridas de guerra, probablemente de jabalí salvaje. El jabalí es su enemigo número uno, y así como lo ven de bueno y temeroso, se transforma en una bestia cuando se enfrenta a uno. Ah, pero no se preocupen! _ dijo el veterinario viendo las caras de los niños_ dentro casa es el animal más bueno, educado, respetuoso que pueda existir.
Los niños volvieron a casa con una libreta de identidad que en la tapa decía “Punto”. Aún así aquello no serviría para convencer a los padres de que pudieran adoptarlo.
Aquella noche Nina y Evo imaginaron juntos la historia de Punto. En base a lo que había dicho el veterinario, y otras cosas que el abuelo había contado sobre los cazadores y los perros de caza, los niños dedujeron que Punto, terminada la estación de cacería, se había perdido perdiendo el rastro de su grupo en algún riachuelo, y no sabiendo sobrevivir solo en aquel inmenso lugar, vagaba perdido y asustado, casi moribundo, como lo habían encontrado.
Debido a la rigidez de la preparación para la caza, Punto había estado encerrado en una jaula durante largos meses, para desatar toda su furia contra el jabalí a la hora de encontrarlo, y tal vez por ello temía tanto las puertas, por miedo a quedar encerrado allí largos meses en soledad.
Aquella noche los niños lloraron muchísimo, mirando aquel animal lleno de cicatrices, que había perdido casi todo el pelo por la desnutrición y que parecía apenas una bolsa de viejos huesos cansados. Por la mañana la madre, cuando fue a despertarlos, los encontró durmiendo en el piso, abrazados a aquel pacífico animal que comenzaba a querer a los niños como ellos lo querían a él.
Los días de las vacaciones en casa del abuelo Pedro fueron pasando y era hora de volver a casa. Punto viajó con su cucha en la parte trasera del auto. Aún así era triste el adiós con la montaña, con la naturaleza, con la casa del abuelo, porque volver a la ciudad significaba que los niños no podrían quedarse con Punto, puesto que no le podían ofrecer un lugar en aquel pequeño departamento en el que vivían.
La madre hizo una bella foto a aquel animal que, poco a poco comenzaba a estar mejor. El pelo le había crecido y también un poco la barriga, sus ojos estaban un poco más vivaces y la largas orejas lo hacían parecer un apuesto animal doméstico. Entre todos hicieron un aviso para regalarlo a quien pudiera cuidarlo mejor, pero la elección del nuevo dueño quedaría en manos de Nina y Evo. Ese era el trato.
Tocaron a la puerta algunas personas, que aunque tal vez merecían tener un animal como Punto, pero vivían muy lejos como para que Nina y Evo pudieran ir a visitar al animal. Las visitas periódicas para ver como se encontraba Punto, también eran parte de trato.
Los días seguían pasando y la madre comenzaba a notar que ninguna persona en el mundo sería para Nina y Evo, merecedora de un perro como Punto. Y viendo que la estadía se extendía demasiado tiempo, tomó la decisión de elegir personalmente a la persona que sería el dueño de Punto.
Los niños rogaron, lloraron y suplicaron pero la madre dijo que aquella misma tarde alguien vendría a buscar a Punto, y sería su nuevo dueño.
Sonó el timbre pero Nina y Evo no quisieron abrir la puerta de la habitación. Habían disfrazado a Punto de oso de peluche para que no se lo llevaran. Hasta que sintieron una voz familiar.
Abrieron la puerta y fueron los tres corriendo a saludar al nuevo dueño. ¡Hasta Punto de la alegría olvidó su peor miedo y atravesó las puertas! ¡El abuelo Pedro había decidido tener a Punto en su casa! Un perro tan bueno no podía ser abandonado otra vez y el abuelo en aquellos días se había encariñado tanto que lo llevaría a su casa.
Las visitas periódicas a Punto fueron cada verano, cada Navidad, Pascua, Reyes Magos, Año nuevo, día de la primavera y por supuesto el día de cumpleaños de Punto.
Cada vez que los niños estaban por llegar, minutos antes de que el auto estacionara, Punto empezaba a agitarse y ladrar, correr y saltar. En poco tiempo Punto recobró su hermoso pelo y su salud. Y ha vuelto a sonreír. Aunque algunos aún afirman que los perros no saben reír.
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DICEN QUE... LOS PERROS NO SABEN REIR
Eso es lo que ustedes creen. Para mí se ríen de nosotros y de cómo nos complicamos la vida. De todos modos el tema no es ese, el tema es este cuento para niños que ganó un lugarcito en el libro “La sopa de letras” de Fergutson, junto a cuentos de otros autores, entre quienes Mar Solana, es la historia de un perro abandonado. Y fue ella que esta mañana me hizo pensar, porqué no? Porqué no darle color a Punto, después de haberle dado color a Violeta, Doña Nube y Erino? Dicho y hecho. Tomé el dibujo original en blanco y negro y le di el color que necesitaba para compartirlo con todos.
La historia modificada es la historia verdadera de mi perro Pluto. Por motivos de privacidad su nombre fue cambiado por “Punto”. También la historia fue modificada. Lo encontramos cuando estábamos de novios mi marido y yo, en un viaje que hacia Roma. Logramos agarrarlo, casi moribundo y anulamos el viaje para llevarlo a casa. El resto es historia, hace 10 años que vive con nosotros y su bondad es infinita.
En este cuento para niños intento rescatar el alma simple de quién, aún sabiendo el empeño y los cuidados que necesita un animal, decide adoptarlo. Aquí en Italia, donde la limpieza es una prioridad, los animales tienen prohibido entrar en parques y jardines, y son vistos sólo como una fuente de gérmenes y suciedad. Muchas veces personas que quiero mucho y que son muy religiosas me aconsejaron deshacerme del problema de los pelos del perro dándole una albóndiga envenenada. Me parece terriblemente triste que mis hijos crezcan con una sociedad que desprecia los animales y no sabe ver el infinito amor curativo que sólo ellos son capaces de dar. Rescatando la espontaneidad y la inocencia de los niños que tienen cuenta de la suciedad o los pelos, dedico a todos ellos mi cuento…
LEER "LOS PERROS NO SABEN REIR"
La historia modificada es la historia verdadera de mi perro Pluto. Por motivos de privacidad su nombre fue cambiado por “Punto”. También la historia fue modificada. Lo encontramos cuando estábamos de novios mi marido y yo, en un viaje que hacia Roma. Logramos agarrarlo, casi moribundo y anulamos el viaje para llevarlo a casa. El resto es historia, hace 10 años que vive con nosotros y su bondad es infinita.
En este cuento para niños intento rescatar el alma simple de quién, aún sabiendo el empeño y los cuidados que necesita un animal, decide adoptarlo. Aquí en Italia, donde la limpieza es una prioridad, los animales tienen prohibido entrar en parques y jardines, y son vistos sólo como una fuente de gérmenes y suciedad. Muchas veces personas que quiero mucho y que son muy religiosas me aconsejaron deshacerme del problema de los pelos del perro dándole una albóndiga envenenada. Me parece terriblemente triste que mis hijos crezcan con una sociedad que desprecia los animales y no sabe ver el infinito amor curativo que sólo ellos son capaces de dar. Rescatando la espontaneidad y la inocencia de los niños que tienen cuenta de la suciedad o los pelos, dedico a todos ellos mi cuento…
LEER "LOS PERROS NO SABEN REIR"
PASE LO QUE PASE…
Dos semanas desde que empecé mi nuevo trabajo pasaron volando. La familia se reacomoda, los horarios, los tiempos dedicados a cada cosa. Mi nuevo trabajo es vender abonamientos de televisión privada, y por supuesto como vendedora no podía hacer menos que poner una parábola en casa y ver lo que vendo. Me gusta, ahora cuando puedo miro películas y, no pudiendo con mi genio, escribo las frases que me tocan de cerca.
Vender nunca fue mi fuerte. No sé presionar, a mí me gusta ser sincera con las personas y no las puedo obligar a hacer algo que no quieren. Me pongo siempre en el lugar de los demás y un vendedor no tendría que hacerlo. Sé que tampoco este trabajo durará mucho para mí. A veces creo que soy una eterna anti-conformista, y me pregunto si habrá un trabajo que me pueda calmar. Si, si lo tomo como trabajo y no como algo que me tiene que hacer feliz. Tal vez sea ese el secreto, entender que un trabajo es solo eso, y que lo importante está en otra parte. En casa, cuando abrimos la puerta y alguien mueve la cola por nuestra llegada, o se nos tira encima para abrazarnos.
Pero yo quiero más, quiero alegría en mi trabajo, quiero amigos, quiero risas, porqué no?! Por el momento vuelvo a lo que me gusta, la primera cosa que dejo de lado cuando estoy muy ocupada. Escribir. Contar con palabras estampadas. Las que salen de mi boca son siempre menos poéticas. Si supiera hablar como escribo! Vendería a paladas!
En la película que vi ayer, una loca que creía ser la actriz de “La dolce vita” de Federico Fellini, repetía un par de veces a una amiga golpeada por la vida una frase del mismo Federico. Era algo así como “Pase lo que pase no dejes nunca de apreciar la risa de los niños que juegan”. Por eso pase lo que pase nunca dejes de apreciar la risa de los niños cuando juegan, nunca dejes de apreciar la cola de un perro que te saluda alegre, no dejes de llorar por el dolor de los otros, pae lo que pase nunca dejes que tu corazón se vuelva de piedra...
Hace tiempo que no sigo las noticias desde cerca. Sin embargo, me entristece mucho lo que pasó en Japón y aún no terminó de pasar. Me uno a las condolencias, y espero que la situación de los reactores nucleares pueda ser tenida bajo control. Esta experiencia tendría que ser un precedente, tendría que enseñarle algo a la humanidad, eso espero. De más está decir que soy pro-energías renovables. Para los que quieran tener una idea de la situación basta ir al sitio de Greenpeace.
Cambios en el mundo aparte, esta mañana, abrí el correo electrónico y me llevé una gran sorpresa. Mi amiga a la distancia, compañera de letras, Mar Solana me presentó en su blog, y entre correos, comentarios y la bellísima nota que me dedicó, algo en mi domingo cambió para mejor. Me dieron ganas de escribir, de contar, de seguir haciendo lo que me gusta de verdad, aunque no pueda hacer de ello mi trabajo, por ahora.
Vender nunca fue mi fuerte. No sé presionar, a mí me gusta ser sincera con las personas y no las puedo obligar a hacer algo que no quieren. Me pongo siempre en el lugar de los demás y un vendedor no tendría que hacerlo. Sé que tampoco este trabajo durará mucho para mí. A veces creo que soy una eterna anti-conformista, y me pregunto si habrá un trabajo que me pueda calmar. Si, si lo tomo como trabajo y no como algo que me tiene que hacer feliz. Tal vez sea ese el secreto, entender que un trabajo es solo eso, y que lo importante está en otra parte. En casa, cuando abrimos la puerta y alguien mueve la cola por nuestra llegada, o se nos tira encima para abrazarnos.
Pero yo quiero más, quiero alegría en mi trabajo, quiero amigos, quiero risas, porqué no?! Por el momento vuelvo a lo que me gusta, la primera cosa que dejo de lado cuando estoy muy ocupada. Escribir. Contar con palabras estampadas. Las que salen de mi boca son siempre menos poéticas. Si supiera hablar como escribo! Vendería a paladas!
En la película que vi ayer, una loca que creía ser la actriz de “La dolce vita” de Federico Fellini, repetía un par de veces a una amiga golpeada por la vida una frase del mismo Federico. Era algo así como “Pase lo que pase no dejes nunca de apreciar la risa de los niños que juegan”. Por eso pase lo que pase nunca dejes de apreciar la risa de los niños cuando juegan, nunca dejes de apreciar la cola de un perro que te saluda alegre, no dejes de llorar por el dolor de los otros, pae lo que pase nunca dejes que tu corazón se vuelva de piedra...
1 de marzo de 2011
ALAS PARA VOLAR
Una tarde de marzo o abril, cuando apenas el sol nos invitaba a salir afuera, encontré en mi terraza un pajarito muerto. Era pequeño, a penas formado y sin plumas. Había caído de algún balcón, queriendo seguramente volar. Enseguida llamé a mis hijos que estaban con dos amiguitos, para que lo vieran. Pensé que podría interesarles ver de cerca un animal aunque temí no poder responder a demasiadas preguntar sobre la muerte.
Ellos tomaron la situación con espíritu de exploradores. Lo miraron, lo investigaron y decidieron hacerle una tumba en una grande maceta que tenemos en la terraza. Una piedra hizo de lápida conmemorativa y le escribimos su nombre “Pimpi” acompañado de las siglas R.E.P. Por algunos meses mis hijos le pusieron flores silvestres recogidas aquí y allá.
Esta mañana, en cambio, años después del entierro de Pimpi, mi hija de seis años me repitió una frase salida de la boca de una de sus compañeras de escuela. La niña insiste en decirle a los demás que cada uno es libre y que sus padres no pueden mandar en sus vidas (niños de 6 años!). Al principio la frase me chocó y traté de contrastarla completamente poniendo un muro delante, diciendo todo lo contrario. Pero la respuesta no dejó tranquila el alma de mi hija y la frase hoy volvió a surgir.
Entonces me acordé de Pimpi, y le respondí con su historia.
_ Mi amor, te acordás de Pimpi?_ le dije.
_ Si mamá, porqué?
_ Porque quiero que pienses en él cuando tu amiga diga que no necesitás de tus padres. Todos tenemos alas para volar en libertad, pero necesitamos de los mayores para que nos enseñen a usarlas, porque si tratamos de usarlas demasiado temprano podemos caer desde lo alto y hacernos muy mal. _ le dije.
_ Como le pasó a Pimpi, que no tenía a su mamá al lado. _ reflexionó ella.
_ Exacto! _ seguí._ Una mamá y un papá tienen que estar siempre cerca de su pichoncitos para enseñarle lo que se puede hacer y lo que no, porque si lo dejaran solo, tratando de volar con alas pequeñas que aún no están preparadas para grandes alturas, todo puede salir mal.
Ella siguió haciendo lo que estaba haciendo y mientras su cabeza ya parecía pensar a algo nuevo le dije: “Mamá siempre va estar con vos”.
Y dentro de mí seguí la frase: “… va a ser difícil verte crecer y dejarte usar esas alas maravillosas sola, pero así será. Nunca seré una jaula, sino el viento que te ayude a volar en libertad”.
B.A
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22 de febrero de 2011
EL GLOBO Y LA NUBE
Este es un cuento del que me enamoré enseguida. Nunca en mi vida encontré una fabula que explicara mejor el amor más allá de todo. Una metáfora dulce y sutil para explicar qué sucede con el amor después de la muerte. Tuve el placer de ilustrar sus personajes para el libro "La sopa de letras" de Editorial Fergutson, y en colaboración con su autora, Mar Solana, lo comparto para que lo lean en esta versión a colores...
"El Globo y la Nube es la historia de una intensa y verdadera amistad que va más allá de prejuicios, intereses y momentos superficiales. Es un cuento que responde a la necesidad de hablar sobre el Amor incondicional, ese Amor con mayúsculas que traspasa fronteras y que perdura más allá de la muerte. Las personas se vuelven a encontrar en otras vidas, bajo aspectos diferentes, pero con idénticas esencias. Doña Nube y Violeta son amigos de verdad, sin tapujos, caretas o cínicos intereses, se dan su cariño sin pedir nada a cambio. Son como esas manos amigas de pétalos de rosa y té caliente; manos que abrazan, acunan, regalan y acogen; manos que jamás podrán separar o repeler…" Mar Solana
Amarillo y Naranja miraban boquiabiertos e impotentes como su hermano, el globo Violeta, se alejaba cada vez más deprisa hasta convertirse en un puntito apenas visible sobre el fondo celeste. La claridad de un día de primeros de junio permitió ver cómo un firmamento cristalino lo engullía sin piedad. “¡Papi… mami… se me escapó un globo!”, fue lo último que oyó Violeta flotando angustiado, antes de perderse en el azul de un cielo insondable.
MAR SOLANA
Les presento a una querididísima compañera de letras, con la cual tuve el placer de compartir algunos libros en las antologías de Editorial Fergutson.
Mar Solana nació un lunes de una fría mañana de noviembre de 1965, en el otoño de un Madrid todavía incierto y convulso. Empezó a escribir a los once años, la misma época en la que descubrió que los Reyes Magos eran los padres de cada uno y que las ilusiones eran como los castillos de naipes de aquel país mágico de Carroll… Le gustaba mucho imaginar y escribir historias que contasen todo lo que ella vivía jugando en soledad. Durante su juventud hizo sus primeros pinitos en poesía y ensayo. Y hace dos años, en el ecuador de su vida, lo retomó con verdadero entusiasmo y tesón para escribir sus primeros cuentos y relatos. Todo el amor hacia la literatura se lo debe a su padre, él le inculcó la curiosidad por los libros desde muy pequeña y a su madre, la imaginación. Creó su blog: “Mar adentro” (http://marsolana.blogspot.com/ ) en marzo de 2009 para sacudirse la vergüenza de mostrar en público la soledad de sus escritos. En junio del mismo año publicó su primer libro en coautoría:
“Juan Cano Solana: 1915-1936. Un poeta en tiempos de guerra”. Algunos de sus relatos, cuentos y microrrelatos están ya publicados en sendas Antologías y este año ha colaborado en el primer número de la Revista “Creatividad y Literatura".
Puedes leer en este blog "El erizo más feo del mundo" de Mar Solana y "El globo y la nube".
Mar Solana nació un lunes de una fría mañana de noviembre de 1965, en el otoño de un Madrid todavía incierto y convulso. Empezó a escribir a los once años, la misma época en la que descubrió que los Reyes Magos eran los padres de cada uno y que las ilusiones eran como los castillos de naipes de aquel país mágico de Carroll… Le gustaba mucho imaginar y escribir historias que contasen todo lo que ella vivía jugando en soledad. Durante su juventud hizo sus primeros pinitos en poesía y ensayo. Y hace dos años, en el ecuador de su vida, lo retomó con verdadero entusiasmo y tesón para escribir sus primeros cuentos y relatos. Todo el amor hacia la literatura se lo debe a su padre, él le inculcó la curiosidad por los libros desde muy pequeña y a su madre, la imaginación. Creó su blog: “Mar adentro” (http://marsolana.blogspot.com/ ) en marzo de 2009 para sacudirse la vergüenza de mostrar en público la soledad de sus escritos. En junio del mismo año publicó su primer libro en coautoría:
“Juan Cano Solana: 1915-1936. Un poeta en tiempos de guerra”. Algunos de sus relatos, cuentos y microrrelatos están ya publicados en sendas Antologías y este año ha colaborado en el primer número de la Revista “Creatividad y Literatura".
Puedes leer en este blog "El erizo más feo del mundo" de Mar Solana y "El globo y la nube".
ERINO
En apariencia las fábulas para niños son para niños, pero creo que en realidad las entendemos de grandes, aunque las llevamos dentro de nuestro corazón toda la vida. En apariencia las cosas parecen una cosa pero son otra, como lo es Erino. Tuve el placer de dibujarlo para el libro "La sopa de letras" de Fergutson. Los dibujos tenían que ser en blanco y negro, por eso Erino, curioso por ver como eran esos maravillosos días de primavera vio plasmada su alma en pocos colores. Les presento este maravilloso cuento de Mar Solana, con una introducción de la autora, y ahora sí, con los colores de la primavera.
Erino seguía liso y escurridizo como un cochinillo recién nacido. Todavía no le habían salido las púas y lo normal es que asomen en un ericito a los pocos días de nacer. No parecía un erizo, era feo cual rata de cloaca.
Mamá Eriza recogía el desorden del agujero. Sus cuatro hermosos y rosaditos erizos contaban muy pocos días de vida. Iban de aquí para allá, buscando algo parecido a sus pezones para chupar con avidez, una vez más, la dulce y deliciosa lechecita tibia que tanto les gustaba. Se movían todos a la vez, formando una pelotita de pinchos. Menos Erino, que se pasaba el día boca arriba, en un rincón de la madriguera, moviendo hacia ambos lados sus vivarachos ojillos negros como los arándanos. Mamá Eriza tenía que animarle para que comiera junto a los demás, y cuando estaba dormido roncaba tanto que apenas dejaba descansar al resto. Se preocupaba mucho por él, cada día que pasaba lo encontraba más deslucido y, sobre todo,… ¡tan diferente a sus hermanos! Rezaba todas las noches para que la primera púa descollara lo antes posible de aquella piel tan deslucida y resbaladiza.
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ACERCA DE LA AUTORA...
" Erino nació de la necesidad de hablar de los complejos y de los defectos, de aquellos que se sienten diferentes al resto o que tienen la sensación de ir siempre contracorriente… Un buen día todo puede cambiar, porque la verdadera belleza está dentro de nosotros. Erino es un “patito feo” actual, moderno, pero básicamente contiene una moraleja muy afín a la fábula original de Andersen; uno de mis cuentos preferidos."
Erino seguía liso y escurridizo como un cochinillo recién nacido. Todavía no le habían salido las púas y lo normal es que asomen en un ericito a los pocos días de nacer. No parecía un erizo, era feo cual rata de cloaca.
Mamá Eriza recogía el desorden del agujero. Sus cuatro hermosos y rosaditos erizos contaban muy pocos días de vida. Iban de aquí para allá, buscando algo parecido a sus pezones para chupar con avidez, una vez más, la dulce y deliciosa lechecita tibia que tanto les gustaba. Se movían todos a la vez, formando una pelotita de pinchos. Menos Erino, que se pasaba el día boca arriba, en un rincón de la madriguera, moviendo hacia ambos lados sus vivarachos ojillos negros como los arándanos. Mamá Eriza tenía que animarle para que comiera junto a los demás, y cuando estaba dormido roncaba tanto que apenas dejaba descansar al resto. Se preocupaba mucho por él, cada día que pasaba lo encontraba más deslucido y, sobre todo,… ¡tan diferente a sus hermanos! Rezaba todas las noches para que la primera púa descollara lo antes posible de aquella piel tan deslucida y resbaladiza.
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18 de febrero de 2011
LA HORA DEL TÉ
No es cierto a las 5 de la tarde como los ingleses, y María que vive en Londres lo sabe bien. No es cierto a las 7 de la mañana, cuando el despertador suena, y yo aprovecho cinco minutos más para después tener que correr por el tiempo que he perdido. Es sin duda a esta hora de noche, después de la cena, cuando los niños han agotado sus pilas, o los hemos obligados a dejar la carga para mañana, que el ritual se enciende.
El agua se calienta lentamente sobre el fuego. En la tetera que me regaló Raffaella, especial para los tés, las infusiones, y todo lo que se pueda preparar con agua caliente. Se deja reposar algunos minutos, se vuelca en la taza, y en el silencio de la casa, donde cada tanto se siente el perro que ronca, es ahí que la hora del té me espera, para reflexionar o relajarme sobre el sillón pensando al día intenso y sin planear demasiado para mañana. La sensación de un momento de oro me envuelve con perfume de hierbas y disfruto de la calma después de la tormenta.
La hora del té es el intervalo entre el bullicio de los niños que niegan el sueño, y el beso que les doy en la mejilla mientras duermen como ángeles. La hora del té es el único momento silencioso de la jornada que me recuerdan qué triste que serían mis días sin todo ese bullicio.
El agua se calienta lentamente sobre el fuego. En la tetera que me regaló Raffaella, especial para los tés, las infusiones, y todo lo que se pueda preparar con agua caliente. Se deja reposar algunos minutos, se vuelca en la taza, y en el silencio de la casa, donde cada tanto se siente el perro que ronca, es ahí que la hora del té me espera, para reflexionar o relajarme sobre el sillón pensando al día intenso y sin planear demasiado para mañana. La sensación de un momento de oro me envuelve con perfume de hierbas y disfruto de la calma después de la tormenta.
La hora del té es el intervalo entre el bullicio de los niños que niegan el sueño, y el beso que les doy en la mejilla mientras duermen como ángeles. La hora del té es el único momento silencioso de la jornada que me recuerdan qué triste que serían mis días sin todo ese bullicio.
17 de febrero de 2011
UMBERTO ECO, EL PREFERIDO DE LOS LECTORES
De acuerdo con un sondeo sobre el cierre de ventas de libros en 2010 a nivel mundial, el escritor italiano Umberto Eco, nacido el 5 de enero de 1932, fue uno de los preferidos de los lectores, con su más reciente novela 'El cementerio de Praga'.
La lista de los primeros tres es completada por otros dos grandes de las letras universales contemporáneas, como son Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010, con su 'El sueño del celta', y el escritor británico Ken Follet, con 'La caída de los titanes'.
Además de escritor de libros especializados, como filósofo que es, y de éxitos mundiales como 'El nombre de la rosa' y 'El péndulo de Foucault', Eco es un especialista en la cultura de masas y popular, en las que hace diferencia.
Existen las dos posiciones clásicas etiquetadas por Umberto Eco: los apocalípticos, herederos de las ideas de la Escuela de Frankfurt, que piensan que la cultura industrializada idiotiza a las masas; y los integrados, aquellos que se sienten atraídos por estos productos y argumentan que nunca antes tanta gente había tenido acceso tan rápido a tanta cultura y son los que hablan de la democratización.
El escritor italiano Umberto Eco, semiólogo y crítico literario y de arte, quien adquirió fama mundial por su novela histórica "El nombre de la rosa", de la cual se realizó una brillante adaptación cinematográfica, es actualmente uno de los autores más leídos alrededor del mundo.
Nació en Turín, Italia. Estudió filosofía y literatura titulándose por la Universidad de su ciudad natal en 1954, fecha desde la cual ha sido profesor de estética y semiótica en diferentes instituciones de educación superior como las de Milán, Bolonia, Florencia y Turín.
El fundador en 1969 de la Asociación Internacional de Semiótica se dio a conocer a partir de su tesis "El problema estético en Santo Tomás de Aquino", obra editada dos años después de haber obtenido su título universitario.
Mientras daba clases en las universidades de Milán y Florencia, publicó "Obra abierta" (1962) y "La estructura ausente" (1968), en las que da cuenta de su trabajo como catedrático y se orienta hacia la investigación de los sistemas de significación y procesos de comunicación.
El también conferencista internacional se ha hecho popular sobre todo a través de dos novelas: "El nombre de la rosa" (1981) y "El péndulo de Foucault" (1988), las cuales dan cuenta de sus amplios conocimientos sobre filosofía y literatura.
La primera de esas dos obras, adaptada para el cine en 1986, es una historia detectivesca que se desarrolla en un monasterio en 1327, y en la que une a su erudición la fuerza narrativa de una sensibilidad que para muchos críticos tiene poco que ver con el rigor académico de sus obras anteriores.
Por su parte, "El péndulo de Foucault" se trata de una fantasía acerca de una conspiración secreta de sabios, construida en torno a temas esotéricos y enfocada hacia una perspectiva ideológica, que propicia una revaloración del arte narrativo del siglo XX.
Otras de sus obras de gran trascendencia son "Apocalípticos e integrados ante la cultura de masas" (1965), "La forma y el contenido" (1971), "El signo" (1973), "Tratado de semiótica general" (1975), "El súper-hombre de masas" (1976) y "Desde la periferia al imperio" (1977).
En 1995 publicó su novela "La isla del día de antes", en 1998 "Cinco escritos morales" y en 2001 "Baudolino", sin embargo, de manera especial, los trabajos teóricos de Eco sobre el análisis de los signos y los significados ha influido y creado secuela en varios círculos académicos.
A iniciativa suya, en febrero de 2000 se creó en Bolonia la Escuela Superior de Estudios Humanísticos, que tiene como fin difundir la cultura universal.
Eco es doctor honoris causa por más de 40 universidades alrededor del mundo, entre las cuales destaca la Complutense de Madrid, la de Tel Aviv, Atenas, Varsovia, Castilla-La Mancha, Libre de Berlín y otras tantas en Estados Unidos.
Además de que ha recibido los más prestigiosos reconocimientos y condecoraciones, entre los cuales destaca la Legión de Honor que otorga el Gobierno de Francia.
Umberto Eco realizó hace unas semanas una serie de presentaciones de su más reciente obra literaria, 'El cementerio de Praga', que lo ha colocado de nuevo en los primeros sitios de ventas en el mundo.
Publicado en: http://www.informador.com/ en enero 2011
La lista de los primeros tres es completada por otros dos grandes de las letras universales contemporáneas, como son Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010, con su 'El sueño del celta', y el escritor británico Ken Follet, con 'La caída de los titanes'.
Además de escritor de libros especializados, como filósofo que es, y de éxitos mundiales como 'El nombre de la rosa' y 'El péndulo de Foucault', Eco es un especialista en la cultura de masas y popular, en las que hace diferencia.
Existen las dos posiciones clásicas etiquetadas por Umberto Eco: los apocalípticos, herederos de las ideas de la Escuela de Frankfurt, que piensan que la cultura industrializada idiotiza a las masas; y los integrados, aquellos que se sienten atraídos por estos productos y argumentan que nunca antes tanta gente había tenido acceso tan rápido a tanta cultura y son los que hablan de la democratización.
El escritor italiano Umberto Eco, semiólogo y crítico literario y de arte, quien adquirió fama mundial por su novela histórica "El nombre de la rosa", de la cual se realizó una brillante adaptación cinematográfica, es actualmente uno de los autores más leídos alrededor del mundo.
Nació en Turín, Italia. Estudió filosofía y literatura titulándose por la Universidad de su ciudad natal en 1954, fecha desde la cual ha sido profesor de estética y semiótica en diferentes instituciones de educación superior como las de Milán, Bolonia, Florencia y Turín.
El fundador en 1969 de la Asociación Internacional de Semiótica se dio a conocer a partir de su tesis "El problema estético en Santo Tomás de Aquino", obra editada dos años después de haber obtenido su título universitario.
Mientras daba clases en las universidades de Milán y Florencia, publicó "Obra abierta" (1962) y "La estructura ausente" (1968), en las que da cuenta de su trabajo como catedrático y se orienta hacia la investigación de los sistemas de significación y procesos de comunicación.
El también conferencista internacional se ha hecho popular sobre todo a través de dos novelas: "El nombre de la rosa" (1981) y "El péndulo de Foucault" (1988), las cuales dan cuenta de sus amplios conocimientos sobre filosofía y literatura.
La primera de esas dos obras, adaptada para el cine en 1986, es una historia detectivesca que se desarrolla en un monasterio en 1327, y en la que une a su erudición la fuerza narrativa de una sensibilidad que para muchos críticos tiene poco que ver con el rigor académico de sus obras anteriores.
Por su parte, "El péndulo de Foucault" se trata de una fantasía acerca de una conspiración secreta de sabios, construida en torno a temas esotéricos y enfocada hacia una perspectiva ideológica, que propicia una revaloración del arte narrativo del siglo XX.
Otras de sus obras de gran trascendencia son "Apocalípticos e integrados ante la cultura de masas" (1965), "La forma y el contenido" (1971), "El signo" (1973), "Tratado de semiótica general" (1975), "El súper-hombre de masas" (1976) y "Desde la periferia al imperio" (1977).
En 1995 publicó su novela "La isla del día de antes", en 1998 "Cinco escritos morales" y en 2001 "Baudolino", sin embargo, de manera especial, los trabajos teóricos de Eco sobre el análisis de los signos y los significados ha influido y creado secuela en varios círculos académicos.
A iniciativa suya, en febrero de 2000 se creó en Bolonia la Escuela Superior de Estudios Humanísticos, que tiene como fin difundir la cultura universal.
Eco es doctor honoris causa por más de 40 universidades alrededor del mundo, entre las cuales destaca la Complutense de Madrid, la de Tel Aviv, Atenas, Varsovia, Castilla-La Mancha, Libre de Berlín y otras tantas en Estados Unidos.
Además de que ha recibido los más prestigiosos reconocimientos y condecoraciones, entre los cuales destaca la Legión de Honor que otorga el Gobierno de Francia.
Umberto Eco realizó hace unas semanas una serie de presentaciones de su más reciente obra literaria, 'El cementerio de Praga', que lo ha colocado de nuevo en los primeros sitios de ventas en el mundo.
Publicado en: http://www.informador.com/ en enero 2011
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